Después de un rato, Helena se despertó notando que toda su familia estaba a su lado y al querer moverse sintió un ligero peso, por lo que sonrió al ver a su lado a su nueva hija.
- ¿Cuánto dormí? – pregunto ella.
- Solo llevas una hora dormida – le contesto el castaño acercándose a darle un beso en los labios.
- Entiendo – dijo ella mirando con amor a su nueva hija – sí que se tomó su tiempo en llegar - mencione acariciando con cuidado sus cabellos.
- Es que de seguro ella sentía muy a gusto de