Tras despedirse del pequeño, Antonio y Helena regresaron a su habitación; al estar en la privacidad él la abrazo.
- Helena... Helena, mi amor… eres mi todo, por favor, aunque este inconsciente despiértame y hazme dar cuenta que sigues a mi lado – le pidió mientras sentía como se estrujaba su corazón, mientras recordaba lo que vio que le habia pasado a esa mujer llamada Jenny.
- No pensé que te afectara, pero te prometo que así lo haré de ahora en adelante – indico sonriéndole, mientras acaricia