Llevo puestas mis capas de ropa habituales, una sudadera con capucha y una camiseta con cremallera sobre unos Pantalones. Alan pone sus manos debajo de mi camiseta. Jadeo. Todavía hay luz afuera, así que Micah probablemente no pueda vernos, pero aun así... Siento que mi cuerpo empieza a calentarse mientras las manos de mi padrastro suben hasta mis grandes pechos.
Los acaricia por encima de mi sujetador mientras me habla.
—No quieres un chico así —dice—. No quieres un chico. Quieres un hombre. —