Estoy sudando y sin aliento cuando dejo de bombear. Le rodeo el cuello con los brazos y le sonrío. Se estira y me quita la horquilla del pelo, dejándolo caer libremente. Está temblando cuando se pone de pie y me deja caer. Se estira a mi alrededor y comienza a limpiar su escritorio en silencio. Pisapapeles, bandeja de entrada, tazas, bolígrafos, papeles, etc. Los coloca cuidadosamente en los estantes detrás de él. Mi corazón late con fuerza al verlo hacer esto. Sé que me va a coger sobre el esc