Capítulo 37: Embarazo.
~Abril~
Todo sigue igual.
Eso es lo primero que pienso cada mañana al despertar. Abro los ojos esperando, por una fracción de segundo, que todo haya sido un mal sueño. Que él esté a mi lado. Que su respiración vuelva a marcar el ritmo del día. Pero no. La casa sigue en silencio. El vacío sigue intacto.
Lo veo en mis sueños. Siempre. Tan real que duele. Lo toco, lo siento cerca, y cuando intento alcanzarlo del todo, cuando intento besarlo, se aleja. Se desvanece como humo entre mis dedos. Entonces despierto. Y el golpe de la realidad me atraviesa el pecho con más fuerza que el día anterior.
El corazón vuelve a doler. Igual. O peor.
Me levanto pensando en él. Camino hasta la ventana pensando en él. Miro el cielo buscando algo que no sé nombrar. Respiro, y hasta respirar duele, porque cada inhalación me recuerda que sigo aquí sin él. Las lágrimas llegan sin aviso. No es lluvia lo que moja mis mejillas. Soy yo. Siempre soy yo.
Desde que se fue, desde que su vida se extinguió, n