78 - Visita inesperada.
Mientras Margaret se dirigía al nuevo piso que Sofía había adquirido, no podía dejar de pensar en la conversación con Emiliano. Sentía un dolor punzante en el pecho, pero también una determinación renovada. Sabía que tenía que ser fuerte, no solo por ella, sino por su hijo.
Al llegar al nuevo piso, Margaret quedó impresionada. El lugar era amplio y luminoso, con una vista impresionante de la ciudad. Sofía había hecho un trabajo excelente. Margaret paseó por el apartamento, imaginando cómo sería