En otro lugar, Emiliano se encontraba en su despacho, aún furioso por la traición de Valeria y la situación de Luis. Sabía que necesitaba actuar rápidamente para proteger a las personas que le importaban y deshacerse de aquellos que buscaban hacerles daño. La llamada de Luis le había dado una nueva perspectiva y un renovado sentido de urgencia.
Mientras planeaba sus próximos movimientos, su teléfono sonó de nuevo. Era su abogado, quien le informaba sobre el progreso en el caso contra Valeria y