Emiliano respiró hondo antes de entrar al hospital. El lugar estaba impregnado del aroma característico de los desinfectantes, mezclado con el leve olor a flores frescas que alguna enfermera había dejado en un intento de alegrar el ambiente. Caminó por los pasillos en dirección a la habitación de Margaret, sus pasos resonando con un eco suave que lo acompañaba en la soledad de la noche. Sabía que tenía que verla, asegurarse de que estuviera bien, pero una parte de él temía enfrentarla y las emo