14 - Se quedará temporalmente.
El suave tintineo del despertador rompió el silencio de la habitación de Emiliano. Eran las cuatro de la mañana, una hora en la que la oscuridad aún reinaba y el mundo parecía dormido. Sin embargo, para Emiliano, este era el momento de comenzar su día, un día que siempre empezaba mucho antes de que el sol iluminara el horizonte.
Con movimientos mecánicos, Emiliano se levantó de la cama y se vistió en la penumbra de su habitación. Las luces aún apagadas, las sombras danzaban alrededor de él mien