Mundo ficciónIniciar sesiónAvril
Te has dejado llevar por unas migajas de cariño, te refugiaste en alguien que fue como una estrella fugaz en medio de la tormenta atroz por la que estás pasando y estas, son las consecuencias. Volver a sentirte usada, inutil y desechable es parte de ello. –¡¿Pero por qué creíste que iba ser diferente?! ¡toda tu vida ha estado llena de desprecio, dolor, decepciones y humillaciones!. –El estómago se me revuelve por el alcohol de anoche, me levanto y corro hacia el baño. Vomito todo lo que tengo en el estómago, quisiera que también salga de mí todo lo que él me hizo sentir. Abro la ducha, me entro debajo y mientras el agua baja por mi piel, mis lágrimas bajan por mis mejillas. Después de la ducha, regreso a la sala, ordeno un poco, el timbre suena y abro la puerta— –Gorda mia, mi amor.-Jorge se presenta en mi departamento con un ramo de rosas rojas–, siento mucho la muerte mamá Rocío, te juro que me dolió no haber podido venir, no haber podido estar contigo.-Entra, me abraza. No me agrada su olor, su roce me molesta. Agarro el ramo, lo coloco en un jarron con agua–,¿estás tan molesta que ni siquiera me hablas?. –No tengo nada que decirte Jorge. –Mi amor te juro que no pude venir. Estas tan hermosa y hueles delicioso como siempre.–Me abraza pordetrás-,yo te amo, perdoname por favor. –Ya no importa.–Comienza a besarme el cuello, niego, pero a él no le importa. Me despego de su boca, él vuelve a besarme– –¡Basta Jorge, no quiero!. –Hace días no estamos juntos, te necesito. –Y yo necesito que me des mi espacio, hace solo unas horas que enterré a mi abuela, quien también fue una madre para mí.–”Eso no te importó anoche”, susurra mi conciencia– –Estar con tu novio te hará sentir mejor.–Me toma de la cintura con fuerza, intenta quitarme la bata de baño que llevo puesta– -¡Jorge no quiero, déjame!.–No me escucha–, quítate!.–Lo empujo, se enoja, vuelve a besarme y lo muerdo. No mido la fuerza asi que su labio sangra, pasa su mano por el labio roto- -¡¿Pero qué m****a te pasa?!. -Lo siento, lo siento, es que te dije que… -¿Estás con alguien más, te gusta otro hombre y por eso no quieres estar conmigo?. -¿Pero qué estupidez estás diciendo?.–Lleva sus manos a mis hombros, me aprieta tanto que creo me arrancará los brazos– –¡Escúchame bien Avril, si veo a otro hombre cerca de tí!, lo mataré.–Un pánico inexplicable se apodera de mí, él nunca ha sido agresivo, no físicamente– –Deja de decir estupideces, no hay nadie, solo estoy mal por la muerte de mi abuela.-Le repito– –Entonces ven, vamos a la cama. –No.—Intenta cargarme a la fuerza, forcejeo con él y me pega una cachetada—¿pero que…?.-No lo puedo creer—.Me golpeaste. –¡A mí nadie me dice que no y menos tú, gorda patética e inservible!.–Vuelve a intentar besarme, tomarme a la fuerza. Agarro la botella de vodka medio vacía y se la estampo en la cabeza. El sonido, la sangre y el momento de terror me ponen a llorar al instante– –¡Lárgate de aquí!. –¡Hija de puta!. –¡Lárgate! maldito!. –Tú, hoy, vas a ser mía, a eso vine, y no me iré sin cogerte, es para lo único que sirves.–No sé de donde saco valor y le pego una cachetada, el desgraciado me la devuelve e inmediatamente me agarra por el cuello dejándome sin aire. Los segundos que el aire no llega a mis pulmones me marean– –Suél-tame- desgraciado.—magullo las palabras. Sonríe como maniático— –Todavía no me has entendido. –Acerca su boca a la mía–,quiero estar dentro de tí. –Aprovecho la brecha de la poca fuerza que ejerce para clavar mis uñas en sus brazos y darle otra cachetada. Me suelta– -¡Vete de aquí y no vuelvas jamás!, ¡No quiero volver a verte!.–Lleva su mano derecha nuevamente a mi cuello, me lanza al suelo– –¡Tú a mi no me dices que hacer, marrana!.–Una patada en el estómago termina de llevarse el poco aire que me quedaba– -¡Lla- llá- llaré... a la... po-licía!.–Jadeo–, y cuando vean esto... te- te vas a arrepentir desgraciado.–Viene encima, aprietami mandíbula- –Esto no se termina aquí, volveré cuando se te pase lo que tienes, y en verdad espero que sea por tu abuela, porque por respeto a ella no te tomo ahora mismo. Mírame Avril, si me llego a enterar que has estado con alguien o que te gusta otro, los mataré a los dos, a tí por zorra y a élpor tocar lo que es mío.–Sale de mi departamento dejándome mucho más herida de lo que estaba porque no solo físicamente me hirió, mi autoestima bajó a cero. Siempre fue un imbécil pero esto...- -¡Aaaaaah!.-Grito de dolor, desesperación y frustración. Siento como se me desgarra la garganta por el llanto y mi corazón se incinera de dolor.






