Capítulo 33
Dejo la taza sobre la encimera y contemplo la labor de la farmacia sobre la mesa, con las tres pruebas de embarazo marcadas sobre el plástico. Ya no hay dudas, no hay efecto placebo ni margen de error: llevo en mis entrañas al bebé de un ser que no se supone que deba existir. Nadie me va a creer cuando... Ni siquiera puedo mencionarlo en voz alta, porque sencillamente estoy segura de que voy a parar a un centro psiquiátrico si intento explicárselo a alguien. Con las manos todavía