PUNTO DE VISTA DE KIRA
El viaje de regreso desde la Isla de la Niebla fue silencioso. No el silencio tenso de los secretos, sino el silencio hueco y resonante que sigue a una detonación. Las palabras del Arquitecto habían abierto un agujero en nuestra comprensión de la guerra. No estábamos luchando contra un rival o un loco. Estábamos luchando contra una filosofía hecha carne, un hombre que veía el amor como un defecto de diseño que debía eliminarse.
La Ciudadela, cuando regresamos, se sintió diferente. Más pequeña. Más preciosa. Las voces de los niños en el patio ya no eran solo el sonido de nuestros hijos jugando; eran un manifiesto, una refutación viviente y que respiraba del mundo estéril del Arquitecto.
Reunimos a nuestro núcleo en la sala de estrategia—Alistair, Lyra, Sarah, Lysandra. Les contamos todo. La oferta. La amenaza de pandemias diseñadas, colapso económico, guerra civil cultivada. La visión de un reino "perfeccionado".
Las reacciones fueron un estudio en horror control