PUNTO DE VISTA DE JASON
El dominio del invierno sobre la Ciudadela cedió con una insistencia lenta y goteante. La nieve se retiró de las almenas, revelando piedra oscura y húmeda. El aire perdió su filo de cuchillo, llevando en su lugar el leve y húmedo aroma a tierra que se deshiela y la promesa del barro. El mundo despertaba, crudo y vulnerable.
Dentro de los muros, el deshielo era más sutil, pero igual de real. La vigilancia aplastante, turno tras turno, cedió gradualmente. El jardín de Sarah ya no era un proyecto, sino un lugar. Pequeños brotes verdes atravesaban la tierra de su espíritu tan seguramente como las campanillas de invierno perforaban la escarcha fuera de su cúpula de vidrio. Aún sonreía rara vez, pero los hundimientos bajo sus ojos se habían llenado. Hablaba en oraciones completas. Tenía un propósito, y un lugar donde su silencio era respetado.
Los niños sentían el cambio. La risa de Scott resonaba con más libertad en los corredores. Loe, su brazo finalmente libre del