Capítulo 94: CEO desesperado.
Giorgio respondió rápido, automático, como si necesitara convencer al aire y no solo a Matteo:
—No pienso cruzar ninguna línea más con Fiorina.
La frase salió… y lo delató.
Matteo lo miró como si le hubieran encendido una luz en la cara.
—¿Ninguna línea más? —repitió despacio—. ¿Cuántas cruzaste entonces, Giorgio?
Giorgio no respondió a Matteo, ya no hacía falta.
Matteo dedujo en un segundo. Exhaló fuerte, negando con la cabeza, con una mezcla de molestia y resignación.
—¿Estás teniendo