Capítulo 95: Ella está grave.
Había menos gente que antes, porque la seguridad del edificio ya estaba evacuando parte del área, pero todavía había empleados, guardias y personal mirando desde lejos, con expresiones tensas, asustadas.
—¡No pasen!
—¡Dejen espacio!
—¡Llamaron una ambulancia!
Giorgio vio a Fiorina.
Estaba en el suelo al lado de la escalera, con la pañoleta aún atada, el cabello castaño desordenado, y un hilo de sangre bajando por su sien.
El pecho de Giorgio se contrajo.
—Fiorina… —susurró.
Se ac