Capítulo 75: Esa emoción del corazón.
Fiorina caminaba alrededor de Carlotta, concentrada, con alfileres en mano, inclinándose apenas para observar desde distintos ángulos.
Tap~ Tap~
Los pasos de sus tacones negros de aguja, resonaban con suavidad.
Sus movimientos eran tranquilos, como si el espacio le perteneciera por completo. A veces retrocedía dos pasos, a veces se acercaba de nuevo, ajustando un pliegue, marcando una línea con una tiza especial.
—Es… precioso —dijo Carlotta al cabo de unos segundos, girando apenas sobre sí misma—. Te lo juro, Fiori. Todas las novias de Italia van a querer algo así.
La voz de Carlotta estaba llena de emoción sincera. Se miraba en el espejo como si aún no creyera que ese vestido existiera de verdad.
Cada pliegue, cada detalle en pedrería y encaje, estaban diseñados con paciencia, cuidado, con amor.
Fiorina se sonrojó de inmediato. Bajó la mirada, concentrándose en un pequeño ajuste en la cintura, como si ese gesto pudiera ocultar la calidez que le subía al rostro.