Capítulo 74: Intentos frustrados.
Letizia observaba desde atrás, con las manos unidas frente al pecho. Sus ojos se humedecieron sin que pudiera evitarlo. Ver a su hija concentrada, tranquila, sin miedo en la mirada, era algo que la conmovió.
Track~ Track~
La máquina volvió a sonar, ahora más lejos, como un acompañamiento suave.
El tiempo pasó sin que nadie lo notara.
Fiorina no pensaba en su garganta.
Ni en el dolor, ni en el accidente. Ni en el miedo que a veces la despertaba por las noches.
Pensaba en la línea recta que debía formar el hilo.
En cómo la tela se doblaba bajo sus dedos pequeños.
En cómo algo simple, silencioso, podía convertirse en algo bonito.
Algo que no dolía.
Doña Cecilia la observó con atención, inclinándose un poco para ver mejor el resultado.
—Tienes buena mano, niña —le dijo—. Y buen ojo.
Fiorina alzó la vista, sorprendida. Sus ojos se abrieron un poco más, como si no esperara esas palabras.
Doña Cecilia sonrió con más calidez.
—Te enseñaré todo lo que sé —continuó la mujer d