Capítulo 73: El inicio de mi destino.
Los ojos de Fiorina se abrieron más.
La mujer continuó hablando:
—Yo llevaba el cinturón —dijo—. Tú… no. Fue un descuido… uno terrible… —su voz se quebró—. Yo debí asegurarme…
Se llevó una mano al pecho, respirando con dificultad.
—Yo estuve fuera de peligro desde el inicio —continuó—. Pero tú… tú te llevaste la peor parte.
Fiorina sintió un escalofrío recorrerle la espalda.
La mujer se inclinó frente a ella.
—Los médicos dijeron que fue un golpe fuerte —explicó—. Tu cuerpo reaccionó… y tu mente también. Dijeron que la memoria puede volver… o no… no lo saben aún.
La niña apretó el periódico con fuerza.
—Te dejaron bajo mi cuidado —añadió—. Dijeron que debía llevarte al hospital cuando estuvieras más estable, para evaluarte de nuevo.
Bajó la mirada.
—Lo siento… —susurró—. No tengo dinero suficiente para mantenerte internada. Hice todo lo que pude… vendí cosas… pedí ayuda… apenas logré pagar tus tratamientos.
Las lágrimas comenzaron a caerle sin control.
—La ope