Capítulo 72: La cicatriz en su cuello.
La ciudad nocturna se desplegaba frente a ellos, las luces reflejándose en el asfalto, los edificios iluminados, el tránsito fluyendo con una calma engañosa.
Ella miraba por la ventanilla, con el rostro apoyado apenas contra el cristal frío, intentando ordenar sus pensamientos.
—Gracias… —murmuró al fin—. Por ayudarme con el trabajo. Avancé mucho más rápido de lo que esperaba.
Giorgio la miró de reojo, con una sonrisa apenas visible en sus labios.
—Valió la pena —respondió ese hombre—. No me agradezcas. Ver a mia futura moglie (mi futura esposa), en esa posición tan interesante… fue pago suficiente~
Ella giró el rostro de inmediato.
—Basta —replicó—. Fingiremos que no pasó.
El silencio se instaló entre ambos por unos segundos.
—Si eso es lo que necesitas pensar por ahora —dijo él al cabo—, hazlo. Para mí sí pasó.
Fiorina rodó los ojos y volvió a mirar hacia la ventanilla.
"No puedo desviarme de mi propósito. Ni perderme en pasiones simples… no."
Apretó los labios.
"No es