Capítulo 45: Enfrentando a ese CEO.
Giorgio clavó sus ojos grises en el teléfono con una molestia visible. La pantalla iluminaba parcialmente su rostro serio, la mandíbula tensa, los labios apretados en una línea firme.
«Adriano Ricciardi».
Solo ese nombre bastó para tensarle los hombros.
Respondió al instante.
Mientras llevaba el teléfono a su oído, se puso de pie con un movimiento lento y seguro. Con la otra mano acomodó el frente de su traje, alisando la solapa con meticulosidad, como si cada gesto le devolviera el control de la situación.
—¿Giorgio? —la voz de Adriano sonó impaciente—. Estoy esperándote en el salón principal. Si puedes venir pronto, te lo agradecería. Hablaremos de "eso". En una hora tengo que irme, así que no tengo mucho tiempo.
—Tsk… —Giorgio chasqueó los dientes con fastidio.
Su mirada gris se desvió de reojo hacia la cama, lenta, evaluadora.
Fiorina ya se había vuelto a sentar. Con torpeza evidente intentaba acomodar su elegante vestido, bajando la tela de la falda, cubriendo s