Capítulo 22: La haré mi esposa.
Adriano Ricciardi volvió hacia la mesa de billar. Tomó su taco con naturalidad y ajustó levemente los delgados anteojos que descansaban sobre su nariz.
El hombre rubio adoptó la postura correcta, midió el ángulo con precisión y tras una breve pausa…
Clank~
La bola impactó con un sonido.
—¿Por qué no te unes al juego? —sugirió con una sonrisa ladeada—. ¿O temes que esta vez te venza?
—El único que ha logrado vencerme es Matteo, y se encuentra de viaje —respondió Giorgio, esbozando una leve sonrisa al mencionar a su mejor amigo y hermano menor de Adriano.
—Entonces… —dijo Adriano, girándose apenas hacia él— ¿qué deseas hablar? ¿Es sobre el matrimonio, Gior?
—Sí. Es sobre la unión arreglada. Seré directo, Adriano. No será de tu agrado lo que voy a decir.
Adriano se enderezó de inmediato. Dejó el taco de billar sobre la mesa verde y frunció el ceño. Sus ojos color esmeralda se posaron con frialdad sobre Giorgio.
—Habla.
Él ya lo sabía. O, al menos, lo sospechaba. Aun así, nece