Capítulo 172: La reunión sin ella.
La noche había caído por completo sobre la ciudad cuando el automóvil de Giorgio cruzó las rejas de la mansión Ricciardi.
No era una visita social ni una cortesía entre familias aliadas. El mensaje de Adriano había sido claro, directo y sin espacio para interpretaciones: "Esta noche. Solo tú."
El vehículo se detuvo frente a la entrada principal y el silencio que lo recibió al descender fue distinto al de otras ocasiones.
No había movimiento en las alas laterales de la casa ni el ir y v