Capítulo 151: La boda.
Fiorina sentía su corazón latiendo aceleradamente, y no apartó la mano de la de ese hombre. Giorgio estaba tranquilo, inmóvil, con los dedos entrelazados con los de ella sobre la mesa.
Francesco respiró hondo una sola vez y, cuando iba a hablar, la puerta de cristal de la terraza se abrió con un "click" discreto.
El mayordomo apareció e inclinó apenas la cabeza.
—Señor Marchesani… el abogado Carlo De Santis ha llegado.
Giorgio asintió sin mirar.
—Hazlo pasar.
Fiorina giró el rostro haci