93. ALIADA
NATHAN
Escuchaba la charla casual de mi madre.
Me preguntaba, asombrada, por qué había regresado tan repentinamente y dónde había estado.
—Tuve unos negocios que atender. Todo quedó amarrado en Europa —le respondí fríamente, con ganas de decirle varias verdades.
Me criaron en el respeto hacia mi Alfa y mi Luna, por mis padres, y siempre he tratado de mantenerlo, incluso con las arbitrariedades de mi padre.
Sin embargo, con mi madre me dolía más, mucho más, porque sabía que ella lo hacía para ay