68. ¿ALIADO O ENEMIGO?
NATHAN
Encontré un auto atravesado en medio de la carretera y huellas de vehículos internándose en el bosque a través de una brecha.
Giré el volante sin pensarlo dos veces; la carrocería del lado izquierdo crujía, perdiendo la pintura con profundos rayones al pasar casi pegado a un árbol.
Avancé mirando fijamente el camino para no volcar el auto y por momentos, observaba la pantalla donde el punto rojo se acercaba más y más.
“¡Nathan, están allí, justo delante de nosotros!” mi lobo me gritó lo