179. TRAMPA
NARRADORA
La mano derecha de Logan condujo en su Ford hasta los límites de la manada, a una casita modesta, que había visto tiempos mejores.
Apagó el motor en la entrada y miró las luces a través de las ventanas de cristal.
Estaba un poco dudoso, esperaba no arrepentirse de haber venido, que Lauren no le hiciera una escenita como la última vez.
La puertecita de madera chirrió al abrirla, el olor intenso de los rosales en el jardín delantero asaltó su nariz, trayéndole como siempre vagos recuerd