El aire fresco de la noche envuelve a Emil y Radu. Ambos se encuentran perdidos en sus cigarros afuera de la casa, bajo la ventana de Vanessa. Cada uno se encuentra inmerso en sus propios pensamientos, pero la tensión entre ellos es palpable. Es Radu quien exhala una bocanada de humo antes de romper el silencio.
— Todo esto es tu culpa, —declara con firmeza, su voz cargada de reproche.
Emil frunce el ceño, confundido por la acusación inesperada.
— ¿De qué mierdas estás hablando? —pregunta, busc