Si hablamos del destino, sabemos bien que somos nosotros quien lo forjamos, bueno o malo, a veces gris otras veces colorido, pero simple y sencillamente es el resultado de nuestras acciones a lo largo de nuestra vida, muchas veces no estamos preparados para afrontarlo.
Ezequiel ya no le encontraba sentido a la vida, todo lo que alguna vez le apasionó se habia convertido en lo que mas detestaba en estos momentos; pertenecer a la mafia alguna vez le llenó de poder, de valentía, se creyó intocable