Siento su pesor sobre mí, no se como o en que momento pero su enorme cuerpo me aprisiona he intimida sobre el colchón. Se ha metido entre mis piernas y mi camisón se sube hasta mis caderas, puedo sentir la dureza de su entrepierna.
—¡Dime que no haz sentido con él lo que yo te he hecho sentir!—Habla con voz ronca he exigente—que solo mis besos y caricias pueden llevarte a la gloria, que solo yo puedo hacer arder tu cuerpo en cuestión de segundos—Junta su frente con la mía y acaricia mi labio