—Ezequiel—, tragó saliva, mientras este se perdía en el escote de su blusa de tirantes, el calor comenzaba a recorrerle el cuerpo con fascinación—, escúchame solo un momento ¿ si?.
—Dime—. Exclamó perdido entre sus senos.
—Solo se cuidadoso ¿por favor? —. Eso lo hizo detenerse y levantar su mirada conectándola con la de ella —. Cariñoso
El hombre su acercó a sus labios y la sujetó de la barbilla.
—¿Solo dime si quieres hacerlo o no? Pero no me pidas que sea cuidadoso cuando he extra