Para Teodoro Saenz, Amy es lo más valioso que tiene en la vida y por la que estaría dispuesto a dar la vida misma . Lamentablemente no puede donarle ese corazón que a su hija tanta falta la hace, el mismo piensa que ya vivió lo suficiente en este mundo y su único deseo es que su hija viva, viva mucho. Cuando se enteró del enamoramiento de Amy por Alexander, no dudó en ningún segundo ponerse en contacto con el padre de este y proponerle que sus hijos se conocieran y que con un poco de suerte con