Melissa salió del edificio y le pidió al chófer que la llevará al Centro Comercial más cercano. Ella debía enviarle un mensaje directo y definitivo a su esposo.
Mientras tanto, los empleados y los tres caballeros seguían en espera de la nueva CEO.
Aunque el ambiente era ameno, claro, omitiendo la coquetería de las mujeres que no perdían oportunidad de lanzar sus anzuelos para intentar pescar a un hermoso tiburón blanco, guapo y millonario.
Vicent fijó su mirada en cada mujer