—Dulce come, quiero saber qué tal está —Gabriel estaba muy ansioso por saber qué diría de la comida.
Sabrina sonrió y comió una cucharada. Le sonrió y tomó otra cucharada.
—¿Qué tal está? Debe de estar malísimo, ¿no? —preguntó Gabriel cogiendo la cuchara para comer.
—Jaja, para nada, está muy rico, deberías comer
Sabrina sonrió y cogió otra cucharada, pero no se la metió en la boca, esperó a que Gabriel comiera.
Gabriel sonrió, contento de haber preparado algo bueno en su primera prueba, y más