66| El fin del contrato.
Analía había tenido ese sueño hacía muchas noches: buscaba en el reflejo de la luna en el lago a la diosa. Y entonces, así lo hizo. Tal vez aquello fuera una profecía, una profecía de su agonía y su muerte. El contrato de vida o muerte presionaba tan fuerte en su pecho y en su corazón que Analía ya no lograba discernir la diferencia de si el dolor que sentía y el que la abrumaba era del contrato o del corazón roto que le había dejado Salem.
— Salem... — , murmuró Analía.
Imaginó que cuando la