27| Sola.
A pesar de haberse acostumbrado al frío, seguramente debido al contrato de vida o muerte, este comenzó a colarse en los huesos de Analía.
Se refugió en la parte más profunda de la cueva, intentando evitar el viento helado que entraba por la entrada, pero el frío se filtraba por todas partes. Intentó calentarse creando una pequeña fogata, tal como su padre le había enseñado, usando fragmentos de un árbol podrido que había caído en la entrada de la cueva. Sin embargo, la madera humedecida se con