A pesar de que en realidad tenía mucha hambre, logró quedarse dormida sobre el lomo del lobo. Salem se había dormido un rato antes que ella y ella se sintió tan a salvo sobre él que reposó la cabeza sobre su pelaje sedoso y se durmió.
Cuando despertó en la mañana, Salem se había transformado nuevamente en humano, seguramente mientras dormía. Estaba sobre él, ambos completamente desnudos. El hombre era grande, con la piel tibia, y cuando sintió el roce fuerte de la erección clavándose en su vie