La misión comenzó. Aunque Analía no tenía una conexión tan fuerte con Salem para saber qué ordenaba a los demás lobos, sabía que él extendía su conciencia hacia ellos, transmitiéndoles instrucciones.
En su forma de lobo, Salem no veía de manera normal; las imágenes eran difusas y borrosas. Su ceguera en el estado humano también afectaba cuando estaba transformado, y el lobo ahora era completamente ciego, igual que su forma humana. Apenas lograba enfocar el cabello rojizo del niño que jugaba en