151| Dispuestos a todo.
Cuando Stephan despertó, estaba en el suelo de la oficina. Se llevó las manos al rostro y notó que las lágrimas le habían manchado las mejillas. Luego se miró el pecho; estaba intacto. La visión que lo había asaltado no era una simple ilusión, sino un hecho real: Roxan había apuñalado a la insignificante Evelyn, y Salem había muerto. Stephan sintió como si él mismo estuviera muriendo; la conexión entre ambos lo arrastraba hacia la muerte.
La poción que estaba preparando se había quemado, el fue