Subí nerviosa a la habitación, tenía miedo de que Dylan hubiera reconocido a Alejandro. No podía imaginarme lo que pasaba si él se diera cuenta de que su jardinero y el chico que me había besado y que además era mi novio vivían en su casa, eso sin duda podría ser un caos, y yo iba a ser la más afectada de todos, no tenía duda de eso.
—Acuéstese señora Mayora —dijo el médico que venía detrás de mí para revisarme.
Me acosté en la cama temblando del frío. Había pasado el peor susto de mi vida, sen