C40- TÚ ERES LA INDICADA.
C40- TÚ ERES LA INDICADA.
El arroyo brillaba bajo la luz dorada del atardecer. El lugar tenía una belleza tranquila, casi mágica, como si la naturaleza entera respirara en paz.
Pero Odette no sentía paz.
Estaba sentada en una roca plana, con los pies en el agua, su cuerpo presente, pero su mente muy lejos. Aunque el paisaje parecía sacado de un sueño, ella apenas lo notaba.
Willow nadaba un poco más allá, disfrutando del agua fría, hasta que se giró hacia ella con el ceño levemente fruncido.
—¿