C281- MI VERDAD.
C281- MI VERDAD.
Ashly se apoyó contra el marco de la ventana, con la barbilla apenas levantada y los ojos fijos en el jardín exterior. El aire fresco de la tarde entraba por la rendija abierta, trayendo consigo las risas de las cachorras que jugaban entre la hierba, giraban y saltaban con una energía que le resultaba lejana.
Una sonrisa suave, casi imperceptible, curvó sus labios. Aquella escena le hizo imaginar algo que jamás tendría: ver su hijo corriendo así, torpe y risueño, con los cachete