C235-SOLO CONTIGO.
C235-SOLO CONTIGO.
Ese día, Ashley cerró la puerta con un suspiro pesado. La reunión con las dragonas la había dejado con los hombros tensos y la mente agotada, pero el olor a hierbas y agua caliente la sorprendió al entrar.
Drakos estaba allí, apoyado contra el borde de una enorme tina de mármol, el vapor elevándose en espirales alrededor de su torso desnudo. Sus tatuajes dorados brillaban tenuemente bajo la luz de las velas.
—Te esperaba —dijo, sin necesidad de preguntar cómo estaba. Ya lo sa