C195-COMIDA ADECUADA.
Ashley no retrocedió. Ni tampoco bajó la cabeza y en su interior, Mía rugió.
La loba tomó el control.
En un movimiento rápido, Ashley levantó la mano y con garras afuera, le rasguñó el rostro a Vexys.
Tres líneas marcadas, con sangre roja corriendo por la mejilla perfecta.
—Aquí hay solo una perra… y no soy yo —espetó.
Vexys dio un paso atrás, se tocó la herida, vio la sangre en sus dedos… y la furia estalló en sus ojos. Las sonrisas se acabaron.
—¿Tan rápido enseñas los c