El silencio que sigue a esa certeza no es pacífico ni neutro. Es un silencio cargado, tenso, lleno de respiraciones contenidas y decisiones que se están tomando en tiempo real sin que nadie las anuncie en voz alta. Afuera, los agentes permanecen inmóviles, con las armas bajas pero listas, atentos a cualquier cambio mínimo en la escena. Adentro, la casa parece haberse encogido, como si las paredes mismas escucharan.
Liam siente cómo el aire le cuesta entrar en los pulmones, pero no se permite m