Herrera, con la voz más templada, ofrece el parte que todos necesitan escuchar: –Hemos revertido la arritmia por ahora. La función miocárdica está comprometida: el ventrículo izquierdo muestra signos de disfunción por el estrés isquémico. Lo vamos a mantener en monitorización invasiva –dice–Swan-Ganz en espera si la estabilidad hemodinámica flaquea; si la presión de perfusión cae, pasamos a norepinefrina y optimizamos volumen con cristaloides y, si hace falta, coloides. Pero ojo: cada fármaco t