Carlota siente un escalofrío que le recorre la columna entera. No duda de Amara; conoce lo suficiente a Kate como para saber que sus amenazas nunca son humo. –Esa mujer completamente loca –susurra, casi para sí misma.
Cristóbal mira alrededor con rabia, como si esperara ver a Kate aparecer entre las sombras del pasillo. Está a punto de salir corriendo en busca de seguridad, pero un sonido seco, alarmante, interrumpe cualquier impulso.
Un pitido diferente, insistente, atraviesa el aire desde l