Camina de nuevo hacia ella, agachándose a su altura, dejando su cara a escasos centímetros de la de Amara. –No va a venir. Porque él ya no está entre nosotros. Murió. Lo sé. Seguramente te lo dijeron, pero no quisiste creerlo. A veces la esperanza es más adictiva que la verdad. Pero linda… vas a tener que hacerte a la idea de que de este lugar, solo vas a salir si alguien te lleva en brazos. Y no va a ser para salvarte… va a ser para usarte como si fueras un simple objeto. Un juguete, ¿te queda