Narra Amara
–Maldito infeliz… –susurro entre dientes, con los ojos clavados en la puerta por la que se ha marchado.
¿Cómo puede sentirse atrapado cuando le he dado todo? Todo lo que necesita para que se sienta cómodo con este contrato, con esta vida que él mismo aceptó. Incluso he tolerado la presencia de esa niña aquí, a pesar de mi aversión por los niños. –¿Así me pagas todo lo que he hecho por ti?. Saliendo como si fueras libre, como si no tuvieras compromisos, como si pudieras hacer lo q