LA TRAICIÓN SE FIRMA CON SANGRE.
Dos horas después
El sonido de la pluma rozando el papel es lo único que se escucha en la sala. Es un sonido frío, afilado, como una cuchilla deslizándose sobre mi piel. Mi padre firma con la tranquilidad de quien no tiene nada que perder, pero yo sé que no es así. Sé que lo está perdiendo todo.
El abogado, impasible, acomoda los papeles y carraspea antes de hablar. –Esto sella finalmente el acuerdo de cesión del control de la empresa –anuncia con su tono monótono, como si no estuviera dicta