–Necesitamos esperar para ver si su padre… –La voz del doctor se desvanece mientras mira hacia otro lado, como si no pudiera seguir viéndola directamente.
Amara siente el vacío formarse en su estómago, la frialdad del dolor toma todo su ser. Las lágrimas amenazan con salir, pero no las deja escapar. Ni una sola. No frente a él, no frente a ese hombre que acaba de arrancarle la esperanza.
–¿Cuánto tiempo? –pregunta, apretando los dientes, intentando contener el tsunami de emociones que la amen